Académicos del Dictus y del Campus Cajeme realizan muestreos en Dique 8, Loma de Guamúchil, Vícam y Pótam para respaldar a la Comisión del Acueducto Yaqui.
Hermosillo/VdM, 03 de septiembre

Investigadores y estudiantes de la Universidad de Sonora (Unison) desarrollan acciones de evaluación, transferencia de conocimiento y vinculación comunitaria para contribuir al mejoramiento de la calidad del agua destinada al consumo humano en comunidades del Pueblo Yaqui.
A través del Departamento de Ciencias de la Salud (Campus Cajeme) y del Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Dictus), la institución encabeza un proyecto orientado a evaluar la calidad microbiológica y viral del recurso hídrico en la región.
Muestreo…
El proyecto contempla trabajo directo en territorio, coordinación constante con las autoridades tradicionales, toma de muestras y análisis de laboratorio, con el propósito de generar información científica que contribuya a la prevención de riesgos sanitarios, la toma de decisiones informada y el diseño de planes emergentes ante la escasez del recurso.
Hasta el momento, se han realizado campañas de muestreo en fuentes de abastecimiento ubicadas en Dique 8, Loma de Guamúchil, Vícam y Pótam. Las actividades comprenden la medición de parámetros fisicoquímicos, recolección y procesamiento microbiológico de muestras.
Así como la evaluación de indicadores de contaminación y el análisis e interpretación de los datos obtenidos.
Una característica central de esta iniciativa es que la labor científica no concluye en el laboratorio: los resultados son compartidos con las autoridades tradicionales y los responsables del abastecimiento hídrico, garantizando que el conocimiento académico se transforme en una herramienta práctica y útil para las comunidades.
Respaldo…
Asimismo, la información generada sirve como insumo técnico para respaldar la toma de decisiones de la Comisión del Acueducto Yaqui y de las autoridades locales, orientando medidas preventivas, correctivas y futuras acciones de seguimiento.
La iniciativa, finalmente, promueve la participación activa de estudiantes universitarios en actividades de campo y laboratorio, fortaleciendo su formación científica ante problemáticas reales de salud ambiental y fomentando un alto sentido de compromiso social y respeto hacia las comunidades originarias.