Un error técnico e infraestructura innecesaria en el Río Mayo
Por Emilio Borbón Willis
Navojoa/VdM, 06 de septiembre

La construcción del muro de contención en Los Pilares, municipio de Álamos, acabó con una belleza natural que constituía el orgullo e historia de la fundación de la comunidad.
Esta última se estableció por orden enviada desde España por la familia real- motivo por el cual se le conoce como San Bernardo de los Borbón-, fundada por mis antepasados.
Actualmente, esta obra puede calificarse como “la estafa maestra” en infraestructura hidráulica, no solo en Sonora, sino en todo México.
Antecedentes…
En el año de 1990, el recién transferido Distrito de Riego y la Sociedad de Responsabilidad Limitada (S. de R.L.) inició la gestión para construir una presa más sobre el río Mayo.
Esta obra estaba contemplada únicamente si se realizaba el proyecto del Plan Hidráulico del Noroeste (PLHINO); sin embargo, la ubicación original no era Los Pilares, sino un sitio más arriba del cauce denominado “Las Garzas”.
En aquella ocasión, en el Casino del Agrónomo de Navojoa, expuse formalmente la inconveniencia de construir dicha obra.
La gestión se canceló en su momento gracias a que los directivos de los módulos de riego no estaban tan manipulados como en la actualidad.
Mi postura fue ratificada poco después por el Dr. Palacios, del Colegio de Postgraduados de Chapingo, máxima autoridad en materia de agua en ese tiempo.
¿Cuándo construir una presa?…
Es necesario recordar que la construcción de una presa solo se justifica si cumple con al menos uno de los siguientes objetivos:
1.- Ampliar la frontera agrícola (regar más superficie): Aquí no se logró. Por el contrario, la superficie se redujo debido al volumen muerto (aquel que no puede extraerse).
2.- Generar energía eléctrica: Tampoco se cumplió, a pesar de que construyeron una “cascada artificial” al edificar un cimacio-vertedor o brinco, cuya curva de remanso terminó generando dicho volumen muerto.
3.- Proteger a la población situada aguas abajo: Aunque en este punto fundamentaron la justificación del proyecto, tampoco se consiguió. Por el contrario, la obra se convirtió en un peligro innecesario por las razones técnicas expuestas a continuación.
Incapacidad de desfogue…
Según información técnica, se sostiene que el muro de contención almacena 450 millones de metros cúbicos y que, a través de la obra de toma (“el hoyo”) dejada en la estructura, se puede desfogar el embalse en 9 días.
Aplicando principios de hidráulica, la obra solo puede desfogar 50 millones de metros cúbicos diarios, lo que representa un gasto de poco más de 500 metros cúbicos por segundo.
Allí radica el verdadero peligro: en ese sitio, el río ha llegado a registrar caudales 10 veces mayores, superando los 5,000 metros cúbicos por segundo.
Cabe preguntarse: ¿dónde se almacenará o encauzará el resto del volumen si se presenta una avenida similar?
Este riesgo se agrava al haber solicitado y logrado elevar el Nivel de Aguas Máximas Ordinarias (NAMO) de la presa original (Adolfo Ruiz Cortines- “Mocúzari”-), eliminando así el colchón de amortiguamiento tan necesario.
La utilidad real de la presa Los Pilares radica en servir como un claro ejemplo de lo que NO se debe hacer.
No se deben construir presas innecesarias- como la que se pretende en el río Sonora, un afluente con raquíticos escurrimientos- ignorando las pruebas y argumentos irrebatibles que los técnicos hemos aportado con base en la experiencia.
Le pedimos a la Sra. Presidenta que los recursos que no se apliquen en este tipo de presas ineficaces se destinen al nuevo Distrito de Riego Indígena “Dr. Samuel Ocaña García”.
Esto beneficiaría directamente a 5,500 familias, de las cuales casi la mitad pertenecen a la etnia mayo, contando además con que la fuente de agua ya está plenamente identificada y disponible.