Histórico defensor del cooperativismo ejidal; será recordado por su firmeza ante las represiones estatales y por el misterio de su icónico morral.
Ciudad Obregón/VdM, 05 de junio

El líder campesino y promotor de la formación de varios núcleos ejidales en el sur de Sonora, especialmente en Álamos, Fausto León Uriarte, falleció víctima de una enfermedad que lo mantenía postrado en cama desde hace varios meses, según informó el portal de noticias Infocajeme.
Con su partida, la región pierde a uno de sus referentes históricos de la lucha popular.
León Uriarte dejó una profunda huella en los movimientos sociales del sur del estado, distinguiéndose por su tenacidad frente a las represiones de distintas administraciones estatales a lo largo de varias décadas.
Capetamaya y Las Ánimas
El pasaje más emblemático de su trayectoria ocurrió en 1987, cuando formó parte de la dirigencia que encabezó la lucha campesina por la recuperación de las tierras de Capetamaya y el sistema de drenaje Las Ánimas.
Según relata el periodista Sergio Anaya en Infocajeme, en aquel año el gobierno de Sonora, encabezado por Rodolfo Félix Valdés, criminalizó el movimiento, calificó a los participantes de delincuentes y ordenó su reclusión.
La presión del Estado fue tal que el propio gobernador solicitó formalmente a la dirigencia nacional del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) la expulsión de Fausto León, bajo la amenaza de que sería aprehendido si no abandonaba Sonora.
Preso político en 2006…
Su espíritu combativo no cesó con los años, cuenta Anaya en su información.
En 2006, León Uriarte asumió la defensa de los derechos laborales de los trabajadores de la empresa minera Corney Bay.
Esta movilización provocó que fuera hecho prisionero político por órdenes del entonces gobernador de Sonora, Eduardo Bours Castelo.
A pesar de los encarcelamientos, las persecuciones políticas y el desgaste propio de su avanzada edad, Fausto León mantuvo intactas sus convicciones a favor de las causas populares hasta sus últimos días.
El mito de su morral…
Como dato icónico de su personalidad, Fausto León siempre portaba un morral sobre el hombro.
Sus críticos y detractores solían asegurar que dentro de él cargaba un arma de fuego, llegándose a rumorar que se trataba de una ametralladora.
Sin embargo, al ser cuestionado en una ocasión en el Palacio Municipal de Navojoa, el líder campesino aclaró con naturalidad el verdadero contenido de su eterno compañero de viaje: “Llevo documentos, Vaporub y remedios para la reuma”.
Descanse en paz.
Foto cortesía: Jose Guadalupe Hernandez Nevarez