Una lección de la naturaleza que no hemos querido entender

Las recientes lluvias en el Valle del Mayo desnudan nuestra vulnerabilidad hídrica, la falta de planeación urbana y la urgente necesidad de recordar figuras firmes como don Alfredo Karam; en Huatabampo se prefirió invertir 100 millones de pesos en la construcción de un malecón turístico antes que blindar a la ciudad de las inundaciones

 

Por Emilio Borbón Willis/VdM

 

Navojoa/VdM, 4 de octubre

 

 

La atípica lluvia registrada a lo largo del tramo de Tesia a la cortina de la presa nos brindó varias lecciones que casi nadie comprende.

En primer lugar, ese es el sector que casi todo el año cuenta con agua corriente debido a que hasta allí llega el caudal del Plan de Riegos cada ciclo agrícola.

Pero ¿qué es lo que nos dice la naturaleza?. Pues que los árboles llaman la lluvia. ¿Cuál es la razón de que en la costa no llueva?. Sencillamente, que el río Mayo, a partir de ese sitio, ya no conduce agua en lo más mínimo, por el simple y obvio motivo de que la presa derivadora la desvía hacia los canales principales: el Canal Izquierdo, con una capacidad de conducción de 50 metros cúbicos por segundo, y el Canal Margen Derecho, con 25 metros cúbicos por segundo.

Esa es una primera lección que debemos entender.

Vulnerables…

La segunda es que esa lluvia nos pintó de cuerpo entero la vulnerabilidad en la que estamos por la ignorancia y la avaricia de nuestros representantes.

Citemos el caso de Huatabampo, en donde se prefirieron invertir 100 millones de pesos en un malecón turístico, mientras la naturaleza demostró en pocas horas que lo más prioritario es blindar la ciudad ante las demasías de agua producto de un meteoro como “Polo”.

Afortunadamente no llegó de lleno; de haberse cumplido los pronósticos, otra historia sería para los huatabampenses.

La pregunta también es: ¿qué le hubiera pasado a Huatabampo si el volumen de agua que cayó de Tesia a la cortina de la presa- que estimo en 90 millones de metros cúbicos- hubiera caído en el tramo de Huatabampo a la cortina de la presa El Veranito- que solo capta 10 millones de metros cúbicos-?.

A eso habríamos de sumarle el agua del arroyo Las Ánimas, proveniente del oriente de Navojoa, que al entrar al Distrito de Riego se convierte en el Dren Las Ánimas; y, por si fuera poco, añadirle también el torrente de un grupo de drenes que corren desde el norte del Distrito de Riego- incluyendo el de Navojoa- que transportan aguas negras de esa rumbo a la parte baja de Huatabampo, hacia el mar.

A todo lo narrado anteriormente me refería cuando le comenté en su momento a algunos líderes huatabampenses que la presa Los Pilares no les brindaría ninguna garantía de protección, por la sencilla razón de que Huatabampo no se inunda por el río Mayo, sino por los afluentes antes descritos.

Un beneficio…

Sin embargo, no todo es perjuicio en este caso.

Tenemos un beneficio importante para todo el Valle del Mayo: al menos 30 millones de metros cúbicos- de los 90 estimados que cayeron en el tramo de Tesia a la cortina de la presa El Mocúzarit-, sumados a las precipitaciones registradas de Tesia a El Júpare, que permitieron “enriquecer” el ya muy sobreexplotado acuífero de la región, el cual estaba dejando sin agua potable a muchas comunidades del Mayo.

¿En qué baso esa estimación?. En restarle el volumen que llegó al puente de La Primavera rumbo a El Júpare y el volumen que pasó por el puente del río en Navojoa.

A Huatabampo le hace falta “el gran viejo”. Sí, ése que se paraba en las reuniones del Comité Hidráulico y ponía a todos en su lugar; ése al que los funcionarios del agua respetaban- de lo contrario, perdían la chamba-. Me refiero a don Alfredo Karam. Ya hubiera repartido cintarazos y nalgadas a tanto político inepto que Huatabampo ha tenido en los últimos años.

P.D.: El haber sido reconocido por este señor y por el doctor Samuel Ocaña es, para mí, un motivo de gran orgullo.

 

*Foto portada cortesía: Distrito de Riego del Río Mayo

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