“Jupá Seali”: El vivero comunitario que regenera el monte y la economía

Ejidatarios de la etnia mayo producen plantas nativas y frutales en su Comunidad de Aprendizaje Campesino (CAC), combinando la reforestación con la generación de ingresos familiares.

 

Por Teresa González y Ramón García

 

Navojoa/VdM, 29 de agosto

 

 

El programa federal “Sembrando Vida” ha transformado la dinámica económica y productiva de los ejidatarios de El Saneal, comunidad indígena perteneciente a la comisaría de Bacabachi, al sur de Navojoa.

En este poblado, los productores no sólo desarrollan especies vegetales para reforestar sus parcelas, sino que también reciben un subsidio mensual como retribución a su trabajo diario.

“Nos ha dejado bienestar, pero sobre todo aprendemos a sembrar y a cuidar la tierra”, relató Julián Mendívil, campesino de 70 años que destinó parte de su predio para establecer el vivero comunitario.

Junto a 17 habitantes del ejido, conformaron la Comunidad de Aprendizaje Campesino (CAC) que denominaron en lengua mayo “Jupá Seali” (Mezquite Verde).

 

 

En este espacio, de aproximadamente cuatro hectáreas, producen especies forestales autóctonas como: mezquite, palo fierro, palo verde y Tepehuaje, así como nopal, chiltepín, agave y algunos cítricos (limón y naranja).

 

 

Esfuerzo conjunto…

El colectivo distribuye las faenas del vivero por turnos diarios: mientras unos se encargan del riego y el deshierbe, otros realizan el mantenimiento del invernadero o la preparación de insumos y del lombricomposta con que cuenta la instalación para extraer el líquido que utilizan como fertilizante de sus plantaciones.

Por este esfuerzo, cada sembrador percibe un apoyo económico mensual superior a los 6 mil pesos.

 

 

Supervisados…

Para garantizar la continuidad y el éxito técnico del proyecto, personal capacitado de “Sembrando Vida” realiza visitas periódicas al vivero.

Durante los recorridos, los técnicos supervisan las labores en el invernadero, evalúan la tasa de supervivencia de la planta y verifican el avance del trasplante en las parcelas de cada socio.

 

 

Una de las reglas operativas exige que la producción vegetal sea sembrada en sus propios predios para restaurar la cubierta forestal y generar activos productivos a mediano plazo (crear bienes o recursos en la tierra que, con el tiempo- de 2 a 5 años-, empezarán a generar dinero, alimento o valor económico para el campesino).

Asimismo, por acuerdo interno del grupo, los integrantes aportan un porcentaje mínimo de su apoyo a un fondo de ahorro o “caja chica”, destinado a cubrir imprevistos y compras de insumos operativos para el vivero.

 

 

Los  primeros frutos…

“En mi terreno sembré algunas matas de chiltepín; ya coseché dos litros y los vendí en 700 pesos cada uno. Fue un dinero muy bueno para cubrir pendientes de la familia”, compartió Mendívil.

Al igual que en El Saneal, “Sembrando Vida” continúa consolidándose en la región del Mayo como un modelo donde la organización comunitaria, la asistencia técnica y el incentivo económico convergen para rescatar el entorno natural y dignificar la vida del campo.

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *