Avances decisivos ante dependencias federales para consolidar el abastecimiento de 45,000 hectáreas y el rescate ecológico del cauce regional.
Por Emilio Borbón Willis
Navojoa, Sonora, 27 de julio.

La semana pasada sostuvimos una videollamada con personal de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), con el fin de ultimar detalles y comenzar a oficializar tanto el Distrito de Riego Indígena “Dr. Samuel Ocaña García” como el proyecto de reforestación del río Mayo, ambos enmarcados en el Plan de Justicia para el pueblo Mayo.
A continuación, se destacan los beneficios centrales de cada iniciativa:
1.-Distrito de Riego Indígena “Dr. Samuel Ocaña García”:
Beneficiará a 3,500 ejidatarios de 30 ejidos en la zona Fuerte-Mayo, rescatando el volumen aún pendiente desde la puesta en operación de la presa Huites (hoy Luis Donaldo Colosio).
Mediante un convenio presidencial con rango de decreto, se etiquetaron originalmente 35,000 hectáreas para campesinos del sur de Sonora (10 hectáreas por beneficiario con una dotación de 10,000 m³ por hectárea, sumando 100,000 m³ por derecho). Sin embargo, aún resta por entregar el volumen correspondiente a 16,200 hectáreas (162 millones de metros cúbicos) que benefician a 1,620 personas.
Dado que la extensión total de los 30 ejidos involucrados supera las 80,000 hectáreas, se propone que el Gobierno Federal adquiera 10,000 hectáreas dentro de la superficie no amparada con agua para ubicar a 2,000 familias indígenas sin tierra, cumpliendo así con los ejes de restitución de agua y territorio del Plan de Justicia.
Con recursos del Plan de Justicia Indígena se habilitará la totalidad del área (45,000 hectáreas mediante desmonte y canalización complementaria).
La inversión estimada es de 1,000 millones de pesos: 500 millones asignados a la infraestructura faltante y 500 millones destinados a la compra de la tierra.
2.- Reforestación del Río Mayo:
Este proyecto busca restituir la cubierta vegetal del cinturón ecológico que mitiga las altas temperaturas, atrae la lluvia y funciona como el pulmón natural del Bajo Río Mayo en los municipios de Navojoa, Etchojoa y Huatabampo.
Este espacio, que anteriormente servía de esparcimiento para las familias de la región, se encuentra hoy convertido en un páramo debido a la ambición de unos cuantos y a la omisión de instituciones como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y los organismos ecológicos municipales.
En ambos proyectos, la Sedatu actúa como eje articulador:
En el Distrito de Riego: Deberá avalar la desincorporación de tierras para que estas pasen formalmente a manos de sus propietarios ancestrales: los indígenas Mayos.
-En el Río Mayo: La dependencia expedirá los títulos de propiedad para los pequeños predios ubicados en ambas márgenes del cauce, permitiendo que sus poseedores se integren formalmente al padrón de usuarios del distrito de riego.
Próximamente sostendremos una reunión de trabajo en la Ciudad de México con mandos de Conagua, Sedatu e Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) para presentar a fondo ambas propuestas, las cuales beneficiarán en conjunto a 6,500 familias campesinas e indígenas del sur de Sonora.
En dicho encuentro, en mi calidad de coautor del Reglamento de Operación de Presas del Río Fuerte y asesor técnico de las comunidades, expondré la fuente hídrica mediante la cual se abastecerán las 10,000 hectáreas destinadas a los yoremes.