ONU-Hábitat señala que no cumplen con requisitos establecidos por la organización.
Por César Pardo Escalante
Huatabampo/VdM, 02 de febrero

Mientras que el Infonavit tiene un déficit hipotecario, entre cartera vencida y cartera recuperada, que según estas cifras oficiales son cerca de millón.
“De las 933 mil viviendas: 131 mil están inmersas en juicios masivos; 216 mil están adjudicadas sin que hayan sido escrituradas; 497 mil tienen créditos con alto grado de adeudos y 89 mil viviendas son créditos del FOVISSSTE” (1.-)
Mientras que, por otro lado, se pretende construir 1 millón 800 mil viviendas en la actual administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo (2.-).
Evidentemente, es una contradicción que, por un lado, repito, se tenga recuperación de viviendas y por otro se construya. Veamos:
La operación y la administración la cartera vencida y las adjudicaciones el Infonavit, cuyo Programa se denomina Regeneración comunitaria, y cuyo propósito es regresar al mercado viviendas que están adjudicadas o en proceso judicial, para eso “los coinversores” se encargan de la comercialización, cuyo proceso se lleva con métodos tan cuestionables que violentan los derechos humanos y no solo con los derechohabientes en mora, sino a los ocupantes irregulares sin ningún proceso judicial; o sea un despojo ilegal que ya adjudicadas se las entregan en comodato o en subasta a INTERMEDIARIOS que se dedican especular con los inmuebles.
Por eso la gran contradicción es que, por medio de Regeneración comunitaria se despoja y se especula con casi un millón de viviendas, que en términos de espacio y estructura son mucho mejores con las viviendas del Bienestar.
Al contrario, el gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se construyen las mal llamadas Viviendas del Bienestar, cuyas viviendas, sin duda, solo servirán para complicar más el desorden urbano en el país.
El Programa de Vivienda de la presidenta, siendo claros, está en contradicción entre despojar y construir, y pone en duda, la conceptualización sobre el fenómeno de la vivienda y también anuncia una ausencia de filosofía urbana.
La idea de convertir en activos los pasivos del Infonavit, así como el manejo de la subcuenta es una tendencia de lo más puro de los estados neoliberales; así los fondos del retiro, como subcuentas sociales en Estados unidos como en Europa fueron a parar a bancas de inversión y, si en el caso de México fue para construir viviendas y por otro especular con las carteras, es simplemente inexplicables, cuando si de por si hay un origen de esta crisis que son los créditos Subprime, o basura o impagables, como quiera llamarles, del Infonavit.
Los ghettos habitacionales de la Secretaría del Bienestar
El Gobierno Federal no previó un problema que tendría cuando hizo la reforma del Infonavit para administrar la Subcuenta; la presunta justificación es construir un millón de casas, pero no se dieron cuenta de que los estados y municipios no contaban con reservas territoriales.
En lugar de cabildear compras o adjudicaciones de terrenos se fueron sobre áreas de equipamientos de los municipios, lo que ocasionó protestas en todo el país que, dicho de paso, fue otro grave error: no solo porque eran áreas de equipamiento, sino porque no era necesario, había otras opciones.
Pero no solo eso, como las áreas de equipamiento son muy pocas, se les ocurrió hacer un proyecto habitacional llamados Multifamiliares, en viviendas verticales, de cuatro pisos y con departamentos de 48 metros cuadrados; que solamente quien vendió está idea les llamó viviendas adecuadas que de acuerdo a los criterios ONU-Hábitat, no los cumplen como son:
1) Seguridad de la tenencia
2)Disponibilidad de servicios, materiales, instalaciones e infraestructura
3) Asequibilidad
4) Habitabilidad
5)Accesibilidad
6)Ubicación
7) Adecuación cultural
En esta oportunidad se evaluaron estos elementos y se encontró que la Accesibilidad es la que presenta mayor cumplimiento, con 90%, seguido por Adecuación cultural con 74%; Ubicación y Seguridad en la tenencia con 56%; Asequibilidad con 40%, Habitabilidad con 31% y Disponibilidad de servicios con 25%.
En la cartera vencida y la adjudicación del Infonavit está la salida.
A modo de conclusión: si se administra la cartera vencida y las adjudicaciones del Infonavit, el Gobierno Federal no tendría el conflicto de construir más vivienda, además de desarticular la especulación inmobiliaria que se beneficia del programa Regeneración comunitaria, podría avanzar en la regularización de las posesiones irregulares y podría reestructurar deudas con sentido social sin necesidad de mandar a familias a la calle.